miércoles, 29 de septiembre de 2010

lunes, 19 de abril de 2010

jueves, 15 de abril de 2010

domingo, 21 de marzo de 2010

`¡Los necesitamos!`



Benedicto XVI a los jóvenes-

17/03/2010 Agencia ZENIT

Mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud 2010, que se celebrará en Roma este próximo Domingo de Ramos

El papa Benedicto XVI ha querido lanzar un llamamiento al compromiso de los jóvenes con la sociedad, a través de su mensaje para la XXV Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el próximo Domingo de Ramos, 28 de marzo.


En este mensaje el Papa asegura a los jóvenes la importancia de sus elecciones vitales, de cara a la sociedad del futuro, y les invita a “mantener la esperanza”: “Los necesitamos”, reconoce.

Tras comentar el pasaje evangélico sobre el joven rico, del que se ha tomado el lema de esta Jornada, el papa Benedicto XVI se remite al mensaje que en 1985 les dirigió Juan Pablo II, pidiéndoles que “no tengan miedo” a asumir sus propias responsabilidades. “Quien vive hoy la condición juvenil tiene que afrontar muchos problemas derivados de la desocupación, de la falta de referencias ideales seguras y de perspectivas concretas para el futuro”, admite.


Ante esto, “se puede tener la impresión de ser impotentes ante las crisis y a sus consecuencias actuales”, pero el papa invita a los jóvenes a no ceder al desánimo: “¡A pesar de las dificultades, no os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños!”.


Al contrario, insiste, “el futuro está en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones fuertes de vida y de esperanza”. “¡Si quieren, el futuro está en sus manos, porque los dones y las riquezas que el Señor ha puesto en el corazón de cada uno de vosotros, plasmados por el encuentro con Cristo, pueden traer auténtica esperanza al mundo!”, afirma el Papa. “Es la fe en su amor la que, haciéndose fuertes y generosos, se darán el valor de afrontar con serenidad el camino de la vida y a asumir responsabilidades familiares y profesionales”, añade.


Desafíos actuales


El papa recuerda a los jóvenes algunos de los “grandes desafíos actuales”, que “son urgentes y esenciales para la vida en este mundo”, y que ya citó en su encíclica Caritas in Veritate. Estos son, explica, “el uso de los recursos de la tierra y el respeto de la ecología, la justa división de los bienes y el control de los mecanismos financieros, la solidaridad con los países pobres en el ámbito de la familia humana, la lucha contra el hambre en el mundo, la promoción de la dignidad del trabajo humano, el servicio a la cultura de la vida, la construcción de la paz entre los pueblos, el diálogo interreligioso, el buen uso de los medios de comunicación social”. “Son desafíos a los que estáis llamados a responder para construir un mundo más justo y fraterno. Son desafíos que requieren un proyecto de visa exigente y apasionante, en el que poner toda vuestra riqueza según el designio que Dios tiene sobre cada uno de vosotros”.


Pero, puntualiza, “no se trata de realizar gestos heroicos ni extraordinarios, sino de actuar haciendo fructificar los propios talentos y las propias responsabilidades, empeñándose en progresar constantemente en la fe y en el amor”.


“Cristo llama a cada uno de vosotros a comprometeros con Él y a asumir las propias responsabilidades para construir la civilización del amor. Si seguís su Palabra, también vuestro camino se iluminará y os conducirá a metas altas, que dan alegría y sentido pleno a la vida”, concluye.

miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Sexo o género?



Sustituír en nuestro vocabulario el término "sexo" por "género" no es una ingenuidad de los vaivenes del lenguaje. Es, más bien, una seria amenaza para nuestra sociedad.


El lenguaje es un organismo vivo, en evolución. Pasa el tiempo y se van acuñando palabras nuevas, como expresión de los cambios culturales que se van sucediendo. Hoy se ha puesto en boca de muchos el término "género" que sustituye a la palabra "sexo".


Así, por ejemplo, cuando usted llena una solicitud de empleo, pudiera ser que ahí aparezca la pregunta: "¿cuál es su género?" en vez de "¿cuál es su sexo?" Utilizar la palabra "género" en nuestro lenguaje no es simplemente un signo de moda. Detrás de ese término se esconde una ideología malévola que busca abrirse paso en las conciencias para instalarse en nuestra cultura.


En 1995 se realizó la Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer en Pekín. Este foro fue aprovechado para lanzar una gran campaña de difusión del término "género". Muchos de los participantes de la cumbre ignoraban el sentido exacto de la palabra y pidieron una definición a sus propulsores.


Y fue así como la directiva de la Conferencia dio la siguiente definición: "El género se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno u otro sexo".


Una nube de confusión se creó entre los delegados, principalmente entre los provenientes de países católicos. Estos pidieron una explicación más amplia y esta fue la respuesta: "El sentido del término género ha evolucionado, diferenciándose de la palabra sexo para expresar la realidad de que la situación y los roles de la mujer y del hombre son construcciones sujetas a cambio".


La ideología de género afirma que no existe el hombre natural ni la mujer natural, y que no hay una conducta exclusiva de un solo sexo. Esto quiere decir que no hay una esencia femenina o masculina, y que tampoco existe una forma natural de sexualidad humana.


Según los difusores de esta ideología, si usted nació como hombre o mujer, aprendió a comportarse como tal porque así se lo enseñaron en la cultura, pero no porque esa conducta pertenezca a su biología de hombre o mujer.


Por ejemplo, si usted es mujer y le gusta maquillarse, cocinar, cuidar los niños, ser detallista y delicada en sus relaciones con los demás, si tiene gusto por la espiritualidad y el arte, y si siente atracción hacia el hombre, todo ello se debe a que usted así lo aprendió de la cultura.


Como quien dice, se lo impuso la sociedad. Pero, en realidad, usted pudiera tener gustos y preferencias como las de un hombre porque no existe una naturaleza de mujer, ni una psicología femenina.


Los partidarios de la ideología de género también buscan difundir otros términos como "patriarcado o patriarcal" para hablar de control masculino sobre la mujer; "preferencia sexual" para decir que existen diversas formas de sexualidad incluyendo homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales y travestis, todos equivalentes a la heterosexualidad; "homofobia" para indicar a las personas prejuiciadas en contra de los homosexuales; "heterosexualidad obligatoria" para señalar que se fuerza a las personas a pensar que el mundo está dividido en dos sexos que se atraen sexualmente uno al otro.


Vivimos en una sociedad cada vez más andrógena o "unisex", donde las conductas que antes se consideraban exclusivas de un sexo, como por ejemplo utilizar aretes o ser policías, van siendo adoptadas por el sexo contrario. Un proyecto de nueva sociedad, con una pluralidad de formas de vivir la sexualidad y con diversos tipos de "familia", es el objetivo de quienes propagan la ideología de género. Eliminar la palabra "sexo" y sustituírla por el término "género" no es una ingenuidad en la evolución del lenguaje. Representa, más bien, un serio peligro para el matrimonio y la familia, y por tanto una grave amenaza a toda la sociedad.

sábado, 23 de enero de 2010

¿Que es peor para un joven?


¿Qué es peor para un joven, para una nación: el alcohol o la droga?

La daga y la pistola son diferentes, pero da lo mismo si cada una de ellas puede producir la muerte o por lo menos la herida.

lunes, 4 de enero de 2010


¿Qué pinta Dios en tu vida?


Lo más importante de nuestra vida,
junto con las certezas que nos habitan,
es nuestro mundo de relaciones.
Las convicciones personales
y el encuentro con todo tipo de personas
son esas dos grandes carpetas
que no podemos borrar de nuestro disco duro.

Pero, ¿y Dios? Qué pinta en todo esto?
¿Qué pinta en tu vida? ¿Es administrador o usuario?
¿Es la pantalla sobre la que colocas todos tus archivos?
¿es el antivirus que te marca lo permitido y lo prohibido?
¿O es una dirección bloqueada?


fuente: Revista Vida Nueva

martes, 29 de diciembre de 2009

Hablemos


Hablemos del Tiempo, hermano,
antes de que sea ido
lo que pudo ser humano
Antes de que sea en vano
llorar un día perdido,
un surco sin nuestro grano,
un canto sin nuestro oído,
un remo sin nuestra mano.
hablemos de la tarea
de neustra capacidad
que es hacer que el Tiempo sea,
todo él, eternidad.

P. Casaldáliga
Fuente: Ciudad Redonda.org

sábado, 19 de diciembre de 2009

Mientras haya soñadores


Soñadores. Mundo mejor, Otro mundo es posible. ¿Qué te sugiere todo esto? ¿Cuál es tu sueño? ¿Cómo sería ese mundo mejor? ¿Para quién? ¿Cómo conseguirlo?

viernes, 4 de diciembre de 2009

Fumando espero




El precepto de dar culto a Dios

Al asistir al Santo Sacrificio de la Misa cumplimos el precepto natural (que tiene todo hombre, cristiano o no) de dar culto a Dios. Para un cristiano, este precepto natural está explícitamente señalado por Dios en el tercer mandamiento del Decálogo: “Santificarás las fiestas” (Cfr. Deuteronomio V, 12).

La obligatoriedad y gravedad del mandamiento tiene su origen en el mismo Dios que, cuando creó el mundo en seis días, descansó el séptimo día y lo santificó (cfr. Génesis II, 2-3). No ha sido, pues la Iglesia quien nos ha impuesto la obligación de dar culto a Dios. Lo único que hace es concretar para todos los católicos de qué modo y cuándo hemos de darle culto. Para ello promulga unas leyes apoyándose en serias y rigurosas razones que, en el caso de la asistencia a la Misa dominical, son las que brevemente veremos a continuación.


¿Por qué la Misa?

Muchos son los que estarían dispuestos a cambiar la asistencia al Sacrificio del altar por otra obra piadosa que ellos “sintiesen” más. ¿Por qué –se preguntan- hemos de dar culto a Dios a través de la asistencia a la Misa? La respuesta es doble:

a) La Santa Misa es la renovación incruenta (sin derramamiento de sangre) del Sacrificio de Jesucristo en el Calvario. Por tanto, supera con creces cualquier obra buena que nosotros podamos hacer aun en el caso de que esa obra la hagamos poniendo un gran sentimiento, o represente mucho para nosotros. Una sola Misa vale mucho más –da más gloria a Dios- que todas las oraciones juntas de todos los santos de la historia incluida la Virgen. La razón es que la Sagrada Eucaristía es una acción de Jesucristo y, como Jesucristo es Dios, es una acción divina.

b) Además, cuando Jesucristo instituyó la Eucaristía en la Ultima Cena con sus apóstoles, les dice, mandándoles: “Haced esto en memoria mía” (Lucas XXII, 19)


¿Por qué el domingo?

Las razones de por qué es el domingo el día que tenemos obligación de asistir a la misa pueden resumirse en estas dos:

a) El séptimo día de la semana Dios descansó y lo santificó (cfr. Génesis, II, 2-3). Descanso en el trabajo y culto a Dios son dos actividades que siempre se han dado juntas. Quedarse con el descanso-diversión del domingo olvidando por completo el descanso-culto a Dios es quitar algo que Dios ha puesto en la vida de los hombres desde la Creación.

b) Jesucristo resucitó “el primer día de la semana”, es decir, el domingo. El origen del domingo cristiano (dies Domini= día del Señor) está en la Resurrección del Señor, hecho histórico del que se parte y alrededor del cual gira toda la vida cristiana desde los primeros momentos.

La Santa Misa es el centro de la vida cristiana

El Concilio Vaticano II nos enseña que la Santa Misa debe ser el centro y la raíz de la vida cristiana. Efectivamente, cuando tenemos una necesidad urgente pedimos al sacerdote que rece en la Misa; cuando queremos dar gracias a Dios por algo que nos ha salido bien, asistimos a ella porque nos consideramos en deuda con El; cuando fallece un familiar, nuestra piedad nos impulsa a “encargar” una Misa al sacerdote.

La Santa Misa es mucho más que una obligación. Sin embargo, podemos preguntarnos: ¿por qué, entonces, la asistencia a Misa obliga bajo pena de pecado grave? En un principio no hacía falta esta obligación, ya que todos los cristianos acudían conscientes de importancia. Pero sucede que los hombres nos acostumbramos a las cosas buenas y con frecuencia caemos en la rutina, en la dejadez y el olvido. Por eso la Iglesia, para ayudarnos a superar esas naturales inclinaciones nos puso este mandamiento: Oír misa entera los domingos y fiestas de precepto.

“El primer mandamiento (oír misa entera los domingos y fiestas de precepto) exige a los fieles participar en la celebración eucarística, en la que se reúne la comunidad cristiana, el día en que conmemora la Resurrección del Señor, y en aquellas principales fiestas litúrgicas que conmemoran los misterios del Señor, la Virgen María y los santos” (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2042). Esta asistencia tiene lugar el domingo y el día festivo, o la víspera por la tarde, normalmente en la parroquia.


La asistencia a Misa constituye obligación grave

El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que “la Eucaristía del domingo fundamenta y confirma toda la práctica cristiana. Por eso los fieles están obligados a participar en la Eucaristía los días de precepto, a no ser que estén excusados por una razón seria (por ejemplo, enfermedad, cuidado de niños pequeños) o dispensados por su pastor propio. Los que deliberadamente faltan a esta obligación cometen un pecado grave” (nº 2181).

El Papa Juan Pablo II nos decía en una ocasión: “La Misa festiva es la base de todo, y debo pediros que no la omitáis, que seáis asiduos a ella, que, cada domingo y cada fiesta, os sintáis invitados por el Señor para encontrarlo juntos, en torno a la doble mesa de la Palabra y del Cuerpo de Cristo” (Homilía, 10-III-1985).

Puntos de reflexión

Los siguientes puntos pueden servir como estímulo para no faltar nunca a la Misa dominical y festiva. Un consejo: cuando veas que te cuesta asistir a la Eucaristía, lee despacio estos puntos, procurando meditar su significado.

¨ En la Santa Misa Jesucristo se ofrece por mí. Estar presente en ese momento es una manifestación de agradecimiento a Dios. Los cristianos no vamos a Misa porque tengamos ganas, porque nos divierta o nos guste, sino para devolver algo de agradecimiento a Jesús por el inmenso amor que nos mostró muriendo para salvarnos.

¨ Cuando asisto a la Misa -y procuro participar en ella- no he de olvidar lo que gano –o lo que me pierdo cuando falto-, entre otras cosas: la gracia (la fuerza espiritual) que Dios me concede; la oportunidad de recibir el Cuerpo de Cristo (siempre y cuando no esté en pecado mortal); la formación que recibo, al oír la Palabra de Dios y su explicación en la homilía.

¨ Tengo claro el mandamiento de “Amarás a Dios sobre todas las cosas”. Pero, cuando no cumplo el precepto dominical, ¿no será que amo, que tengo más cariño a otras cosas (deporte, diversión, una moto, un perro,... o lo que pueda ponerse en lugar de Dios) que a Dios mismo?

¨ “En la Misa no se está; se participa. La misa no es de otros; es mía. La misa no es algo más; es el centro. En la misa no todo es visible; hay muchas cosas que no se ven. La misa no es un capricho; es una necesidad. La misa no es un aburrimiento; es apasionante. La misa exige interioridad” (J. P. Manglano, La Misa. Antes y después).

¨ Si no encuentro muchos motivos para asistir a Misa, posiblemente será porque todavía no conozco bien qué sucede cada vez que un sacerdote celebra la Eucaristía. Procuraré enterarme bien de qué es la Misa.

¨ “Es tanto el Amor de Dios por sus criaturas, y habría de ser tanta nuestra correspondencia que, al decir la Santa Misa, deberían pararse los relojes” (San Josemaría Escrivá, Forja, n. 436).



Fernando Arévalo

jueves, 26 de noviembre de 2009


Francisco nace el 7 de abril de 1506 en el castillo de Javier, cerca de Pamplona (Navarra, España). Su padre, jurista, es entonces consejero del rey Juan de Albit, su madre pertenecía a la nobleza. Sus dos hermanos tuvieron parte activa en las guerras que marcaron la infancia de Francisco.


Huérfano a los tres años, Francisco crece en un clima de división y guerras, en su propia morada sujeta a la tiranía moral y material, de parte del lado navarro como del castellano. Cuando a los 18 años se firma un convenio de paz, Francisco elige entonces su futuro, continúa sus estudios de humanidad en la famosa universidad de Sorbona en París.


Es aquí donde, compartiendo su cuarto con Ignacio de Loyola, y después de un camino de discernimiento mutuo, Francisco es tocado muy profundamente por una frase de Ignacio de la cual no se olvidará jamás, y que determinaría desde entonces el rumbo de su vida: "¿de que sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?". Francisco elige desde ya ganar su alma y la de muchos.

Martmartu 1534: en compañía de siete compañeros, Francisco pronuncia sus votos de pobreza, castidad y peregrinación a Tierra Santa, según unos preceptos estrictos de Ignacio de Loyola.
Así comenzó la "Compañía de Jesús" aprobada por el Papa. El 24 de junio fueron ordenados sacerdotes, pero la guerra de Venecia y los Turcos hizo imposible la realización del deseo de estos apóstoles de ir a Tierra Santa.


Así el 7 de abril de 1531, Francisco parte para las lejanas tierras de la India junto con uno de sus compañeros, Llegados a Goa, se ven confrontados a miles de males entre ellos, la peste. Francisco se dedica a dar confianza y a descubrir a todos el amor de Dios, a curar y hasta hacer milagros.


Evangelizando jóvenes abre escuelas, colegios, dispensarios, bautiza sin descansar jamás aceptando por amor miles de sacrificios y llevando a todos a la oración y a la conversión.


En 1543 vuelve a Goa, y llega a Pesquerías cuando se declaró la guerra entre el reino de Comorín y el de Travancor. Enfrentándose solo a las fuertes tribus, armado íntimamente de un crucifijo en la mano y de su palabra, pone fin a la guerra milagrosamente.


En 1546, parte Francisco para Amboino, isla en la cual entra hablando y cantando en el idioma popular como si hubiese vivido siempre ahí. Desde allí emprende la visita de todas las islas de Oceanía. Después de esta larga expedición, Francisco decide volver a Goa para encontrarse con sus compañeros llegados a Europa, asignarles el campo apostólico y prepararse para llevar la fe cristiana hasta Japón. En Malaca, en el año 1547, se encontró con Magno, un japonés insatisfecho con la religión que le habían enseñado sus bonzos(sacerdotes Budistas).


Magno invitó a Francisco a ir a predicar la doctrina de Cristo a sus paisanos. En abril de 1549 emprendió el viaje hasta Japón junto con su amigo. Adoptando el estilo oriental Francisco conversaba con el pueblo mientras Magno le servía de intérprete. Después de un año en Kangoshina, en donde escribieron un catecismo, partió por Yamaguchi y luego hacia la costa, aguantando miles de pruebas y rechazos. De allí aprovechó la salida de un barco portugués para ir a visitar las misiones de la India y preparar su viaje a China.


Habiendo aportado un regalo muy rico para el rey de China, llegó a una isla desierta a 150 kilómetros de Cantón. Era a los fines de agosto de 1552. Allí Francisco espera en una total soledad y pobreza una embarcación para entrar lo más directamente posible a la China. Pero se enfermó y es aquí, a 150 kilómetros de esta tierra tan soñada de China, que entregó a Dios su alma, el 3 de diciembre.


En estos tiempos sedientos de conquistas y de poder, Francisco abrió los ojos, los brazos, y por sobre todo los espíritus, de todos aquellos que recibieron su mensaje evangélico. Su corazón, madurado por 11 años vividos en el oriente, acepta y recibe entonces toda diferencia de cultos, de razas, de civilización, sembrando por donde Dios lo manda, la Buena Noticia del Amor.


El Santo de la amistad, del compartir, de la apertura a los demás, fue canonizado el 12 de marzo de 1622, ya declarado patrón de las misiones. Su fiesta se celebra el 3 de diciembre.

lunes, 5 de octubre de 2009

jueves, 24 de septiembre de 2009

Encuesta sobre percepción de situación ambiental





La implementó el Área de Medio Ambiente de la Red Federal de Laicos y permite señalar los problemas percibidos o comprobados de forma fehaciente que afectan de manera concreta en el lugar de residencia.


Si más participamos de la encuesta los datos serán más contundentes.


Vos sabes comprometerte, jugate.


Parta hacer la encuesta debes entrar en http://www.redlaicos.org.ar/


Contale a tus amigos.

lunes, 21 de septiembre de 2009


FELIZ DÍA!


Disfrutá de tu juventud y vivila con alegría.

Se responsable...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

X Q NO?

Te invitamos a visitar la feria de Carismas, el próximo viernes 18.
En la Parroquia.
De 10:00 a 12:00, de 14:30 a 17:00 Hs.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

cigarrillo


En la Argentina se detectan alrededor de 25.000 enfermos nuevos por año. Un alto porcentaje de los enfermos muere dentro de los 5 años luego de realizado él diagnostico. A pesar de que las posibilidades terapéuticas van mejorando, la posibilidad de cura sigue siendo escasaA mayor consumo de cigarrillos diarios, aumenta proporcionalmente el riesgo de mortalidad por cáncer de pulmón. Si consume hasta 20 cigarrillos por día, el riesgo es 15 veces mayor con respecto al no fumador y, si fuma más de 20 cigarrillos, dicho riesgo aumenta hasta 25 veces más.

lunes, 17 de agosto de 2009

“No les digo que entreguen todo. No. Disfruta de lo tuyo pero, una vez hayas cubierto tu propia necesidad, has algo necesario con lo inútil y superfluo y distribúyelo entre los que se mueren de hambre y tiritan de frío. Mándalo por medio de ellos a tu verdadera patria: ellos serán tu mejor correo, para que cuando regreses allí, lo encuentres todo preparado. Todo lo que pongas en manos de los pobres lo depositas en un granero seguro que es la mano misma de Dios.

“El compartir radica en la naturaleza misma del cristiano. Lo suficiente se define por la necesidad de aquellas cosas sin las que no es posible vivir. Nada pretende quitarte el sustento necesario; pero estoy hablando de sustento no de deleites; estoy hablando de vestirse no del lujo en el vestir. O por mejor decir, si miramos las cosas hasta el fondo, el mayor placer está en la sobriedad. Lo que hace al hombre rico no es el mucho tener, sino el no necesitar de mucho”.

“No nos contentemos con traer dinero a la Iglesia, sino miremos si procede de un justo trabajo”.

“No hablo así porque la riqueza sea un pecado. El pecado está en usar mal de ella no repartiéndola entre los pobres. Dios no ha hecho nada malo. Todo es bueno y muy bueno. También las riquezas a condición de que no dominen a quienes la poseen y remedien la pobreza... no es verdadera riqueza la que no destierra la pobreza sino que la aumenta".
San Juan Crisóstomo (344-407)

viernes, 14 de agosto de 2009

Asunción de Nuestra Señora



La Virgen Santa María, es para nosotros en el misterio de su Asunción en cuerpo y alma a los cielos, motivo de alegría, esperanza y consuelo.


María Asunta, nos señala el camino


El momento de la Asunción a los cielos fue para Nuestra Señora la plenitud de su pequeñez. María es la primera mujer resucitada y que desde el cielo intercede por nosotros, peregrinos en este valle de lágrimas.


La Virgen asunta en cuerpo y alma a los cielos nos enseña el camino y el gozo del cielo. Nuestra vocación cristiana, como Santa María, la Virgen, consiste también en ayudar a todos aquellos que caminan en este mundo sin encontrar el sentido de la vida.


La fiesta de la Asunción de Nuestra Señora es la fiesta de las fiestas. El misterio de la Inmaculada Concepción es grande, porque con él se inicia el camino histórico de Nuestra Señora, la predestinada, la amada, la llena de gracia.


Es grande, también, el misterio de la Encarnación del Verbo y del “Sí” de Nuestra Señora en la Anunciación; también es grande el misterio de la maternidad divina, pero todo esto está encaminado a la pascua, como el misterio del Hijo está orientado al misterio pascual. María, vestida del sol con la luna bajo sus pies, coronada de doce estrellas (cf Ap.12,1), es el signo de la Iglesia ya definitivamente consumada en el cielo, pero al mismo tiempo manifiesta la plenitud de la obra maravillosa que Dios ha realizado en su pequeñez.


María ha sido la Madre - Amiga en los caminos de la vida del espíritu. Cuando al teólogo alemán Karl Rahner le preguntaban por qué había decaído en algunos ambientes cristianos la devoción a la Virgen, respondió: “Muchos cristianos viven hoy de ideas, y las ideas no tienen Madre”. Por eso, los que en la vida evangélica desconocen a María, en el fondo son unos huérfanos espirituales. Les falta algo.


Muchas veces he repetido en mi vida la frase de San Jerónimo: “Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo”. Es verdad, pero también en el fondo desconocer a María es desconocer en plenitud a Cristo. Ella nos lleva al mismo centro de la vida cristiana, que es Cristo.


Los jóvenes enseguida descubren que María los lleva a vivir un cristianismo con radicalidad. Descubrir a María es descubrir el camino más corto y más recto para llegar a Jesús. Es más, vivir una relación con María, es vivir una relación con Cristo, pues como decía San Maximiliano Kolbe: “María no tiene más voluntad que vivir cumpliendo la voluntad de Dios”. A esto nos lleva la verdadera devoción a María: a vivir de Cristo.


María asunta es nuestra esperanza, queridos jóvenes y adultos. Caminar en la esperanza es sentirse poseídos fuertemente por el Cristo de la Pascua. ¡Él nos grita! ¡No tengáis miedo!. Y yo os digo: No tengáis miedo a las exigencias del Señor; no tengáis miedos si experimentáis la propia debilidad. El miedo es una experiencia que tenemos todos.


El miedo y el cansancio se oponen siempre a la esperanza. Vivamos en cambio en la firmeza inquebrantable de la esperanza y animémosnos mutuamente en este camino de espera y esperanza, tal y como nos lo recuerda el Concilio Vaticano II cuando dice: “Entre tanto, la Madre de Jesús, glorificada ya en los cielos en cuerpo y alma, es la imagen y comienzo de la Iglesia que llegará en su plenitud en el siglo futuro.


Mons. Antonio Ceballos Atienza,


Obispo de Cádiz y Ceuta